Durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 2024, varios músicos tocaron bajo la lluvia. Fue un recordatorio claro: el clima influye en instrumentos, arcos y condiciones de interpretación.
La temperatura y la humedad afectan tanto a la vara como al crin. Comprender sus efectos ayuda a proteger el material y a mantener sensaciones más uniformes.
1. Cambios de temperatura
El calor puede afectar a las piezas de madera y ablandar algunas colofonias. El frío puede hacer que la madera y los herrajes sean más vulnerables a tensiones repentinas y endurecer la colofonia.
¿Qué hacer? Guarda el arco en un entorno estable. Evita el sol directo, radiadores, vehículos calientes y frío extremo.
2. Humedad y crin
El crin natural absorbe y libera humedad. En aire húmedo puede alargarse y perder tensión; en aire seco puede contraerse y quedar demasiado tenso.
¿Qué hacer? Controla la humedad del estuche, afloja el arco después de tocar y nunca fuerces el tornillo si no alcanza la tensión adecuada.
3. Viajes y altitud
Los desplazamientos exponen el arco a cambios rápidos de temperatura, humedad y presión.
¿Qué hacer? Aflójalo antes del viaje, protégelo en su estuche y deja que se aclimate antes de realizar ajustes finos.
4. Comportamiento de la colofonia
El calor puede ablandarla y volverla pegajosa; el frío puede endurecerla y reducir el agarre.
¿Qué hacer? Aplícala poco a poco y prueba entre pasadas. No añadas una capa gruesa para compensar un cambio temporal.
Una opción más estable frente al clima
Las varas de carbono y el crin Coruss suelen verse menos afectados que la madera y el crin natural. Coruss limita los cambios de longitud y tensión causados por la humedad. Aun así, todo arco debe guardarse y manipularse con cuidado.

